martes, 17 de abril de 2012

La Cumbre Borrascosa


@Diegomatteus

La cumbre terminó y la realidad nuevamente se asomó por la muralla de arribismo de nuestra Obama de Indias.
Gabrielle, la bella niña angelical, hizo llorar a nuestro presidente, pero aún no sabemos si porque cuándo ella dijo “Estando más unidos seremos una mejor América” se refería a la hinchada del América de Cali para ver si vuelve a la A, o como burla a la unión de América sin Cuba, o como parte del libreto demagógico de la cumbre: Niña linda de blanco, colibrí en mano, frase de cajón y presidente lacrimógeno.
Evo y Juan Manuel jugaron futbol con el Tino y el Chicho y se comprobó que JuanMa y Evo juegan futbol como Tino y Chicho gobernarían. Es decir, como lo hacen Evo y JuanMa.
Nuestra heroína popstar cantó el Himno Nacional pero no sabemos si dijo la libertad: de sublibe, de sublime, de subleva, o si simplemente no entendimos porque lo cantó en Catalán, Porteño, Arameo o Wacawacalanes. Y a todas estás, Shaki de dónde sacó el: de
Los de Turbaco quedaron turbados porque Obama no se llevó su burro quizás porque pensó que era una mula llena de droga. Finalmente el burro no partió a tierras gringas, afortunadamente para el burro, o si no estaría allá trabajando como mula en Juan Valdez, como Payaso en MacDonalds y como llanta en Michelin para ver si algún día podría mandar alguito de dinero a los burros de sus hermanos que viviendo en Turbaco no habrían estudiado ni salido de pobres. Igual el burro resultó ser más inteligente que la inteligencia del servicio secreto, que primero son muy burros y segundo, de secreto no tienen nada, y se dejaron pillar, esto si, pidiendo un servicio secreto, a unas lindas y voluptuosas prostitutas cartageneras, que nada burras, peleaban por lo que les correspondía, es decir, sus aranceles; pero que parece no serán pagados por considerar a las meretrices dentro del paquete del TLC, y aunque estos gringos, ahora desempleados, gustaron y abusaron de los cuartos traseros de las bellas puticas, ya sabemos que los cuartos traseros no entran en el Tratado de Libre Comercio de Blancas y Negras. Ahora sí, los gringos quedarán en la memoria de mis putas tristes… por no recibir su pago.
Obama andaba con unas pastillitas contra envenenamiento y a Juanma se le olvidaron las de la memoria que por desmemoriado no llevó y por eso mismo se le “olvido” no pronunciarse en su apoyo a la Argentina frente a las Malvinas, pero que le vamos a hacer, los muertos generalmente también se olvidan.
Ahora nos queda la Cartagena linda, bella, limpia… socialmente. Sin huecos, sin vendedores, sin pobres, gamines, ni perros callejeros, es decir, sin colombianos.
Bueno, afortunadamente solo se invirtieron en dos días 60 mil, no 100 mil, no 200 mil millones de pesos en la cumbre, lo que cuesta un año de financiación de Colciencias, 100.000 mil casas de interés social con tan sólo la décima parte de la inversión del pasado fin de semana, el arreglo de la malla vial bogotana o mínimamente un trabajo digno para los gamines cartageneros que nuevamente deambulan por las calles heroicas, pero ahora bien vestidos, bien peluqueados y con un buen manicure para esculcar con elegancia la basura que dejó esta cumbre borrascosa.

lunes, 28 de noviembre de 2011

BogotáZombie.



Por: Diegomateus
@Diegomatteus

Bogotá tiene esa curiosa capacidad de morir y renacer. De suicidarse y resurgir.
Bogotá, la derruida capital de este país del olvido, se levanta de su lecho de muerte como un zombie que vuelve a la vida sin alma ni sentimientos.
Bogotá llegó a ser bella como una dulce Lolita que prometía tener curvas, malicia y conocimiento. Pero fue muy alta la expectativa para esta ciudad que vive su mal presente como una eterna adolescente de edad madura que se mueve en la vida reparchando su estética y sus valores.
Esta ciudad también tuvo el atractivo de ser melancólica, bohemia, misteriosa, ahora no, ahora es triste, y ni siquiera triste como lo puede ser la bella canción de Joy Division “Atmosphere” sino más bien con la tristeza macabra de una atmosfera subnormal, amortiguada por la decidía que le da a esta ciudad el paso de los caminantes zombies de las calles chapinerunas, que caminan con su hastió cotidiano que contamina las calles y los pulmones de los otros bogotanoszombies que van rumbo al trabajo con sus corbatas de motivos sin vida, al igual que ellos.
Bogotá llegó a tener movimiento, vida, color. Ahora Bogotázombie se mueve despacio con sus avenidas atestadas de huecos, anacrónicos semáforos y autos que apenas avanzan como zombies a menos de 11 km por hora, y que colapsa entre las 5 y las 8 de la noche que es, cuando gracias a la caída de sol, salen los zombies en demasía a moverse atrofiadamente dentro del aletargamiento de esta ciudad caníbal, que está decorada por una eterna tela verde como gasas sobre sus heridas.
Bogotá tuvo en su momento pequeños gaminantes inofensivos que sólo pedían un pan, después ellos mismos se unificaron guiados por sus pésimos olores en una calle atestada de miseria que se fue convirtiendo en un peligroso cartucho a punto de ser disparado por una M16, porque el estado nunca se tomó la molestia de desactivarlo y reintegrarlo, sino más bien, con sus políticas excluyentes, permitió el ingreso de más pólvora a ese cartucho que de tantos perdigones juntos terminó explotando y arrojando a los gaminantes llenos de odio y resentimiento a toda la ciudad; por eso es común ver a los bogotanosgaminanteszombies deambulando por Cinco huecos, Castilla, Chico, Usaquén, Kennedy, Bosa, el Palacio Lievano. Ahora, estos ciudadanos muertos en vida, tan bogotanos como los escoltas que dejan sus tanquetas de guerra en cualquier vía pública, caminan arrastrando los pies, durmiendo en todas las calles, acumulando malos recuerdos y malos pensamientos; con sus trajes roídos por culpa del apocalipsis cotidiano, mirando a quien le quitan una moneda, un bolso, un celular, un parabrisas, un brazo, un riñón. Bogotanosgaminanteszombies fiel reflejo del odio de nosotros sus prójimos criminales.
Bogotázombie, manejada por un consejo zombie, que lo que hace es tragarse, como si fueran las viseras de un niño inmaculado, las arcas de los tontos bogotanos que aún los elegimos.
Bogotázombie, próximamente manejada por un nuevo alcaldezombie que le ganó en franca lid a otros zombies que querían devorarse la ciudad; que prometió agua para todos y que seguramente estará contaminada por algo, un mal contrato, una mala licitación, o quizás por las curtiembres que botan sus desechos de occisos al rio Bogotá, río muerto que aún respira, infectando a todos los bogotanos que nos bebemos la esencia del infierno mismo desde el tubo de la casa.
Bogotázombie, atravesada de miseria a miseria por un sistema masivo de transporte que moviliza, muy masivamente, a hombrecitoszombies como si fueran una masa amorfa; unos peregrinos del éxodo que no merecen el más mínimo de respeto y que por eso los apretujan como prisioneros de guerra en vagones de trenes que parten de campos de concentración Nazis rumbo a la aniquilación.
Bogotázombie con un clima zombie. De soles itinerantes iracundos y rabiosos, de lluviecitas constantes que caen como limón en los ojos y de lluvias torrenciales que inundan la ciudad y las ganas de querer salir de casa, desalojando a los hombrecitoszombies del asfalto y dejando las calles, mojadas, tristes, solas, agonizantes y derruidas.
Bogotázombie con unos taxistaszombies que no hacen amistad con nadie, que no transportan a nadie, que no creen en nadie, ni siquiera en ellos mismos. Pero que al primer descuido, desangran tu bolsillo.
Bogotázombie, con centros comerciales atestados de compradores sin vida ni criterio, que devoran las promociones de Zara, de Mango, de Arturo Calle, y que al siguiente día, caminan sin tener que comer pero con un pantalón reluciente que los haga ver menos miserables, menos tercermundistas, porque aún no entienden que el tercermundismo se lleva por debajo de la piel.
Bogotázombie, con una banda sonora agresiva como una canción de grindcore, con sirenas escandalosas, pitos, gritos, taladros, insultos y denuncias, que elevan los límites del desespero a la máxima potencia.


Bogotázombie bajo una nube gris, constante y eterna, mezcla de ácido, smog y maldad. Que contamina los Urapanes, los Pinos, Acacias y Eucaliptos, que tan bien llegaron acá para chupar con sus raíces tanta agua de esta ciudad inundada desde su fundación, pero que son los únicos testigos prudentes de la destrucción constante y paulatina de esta ciudad que cada vez se hunde en sus propias miserias colectivas.
Bogotá, una ciudad que muere, que nace, que se suicida, que renace, como un zombie al que se le olvido el amor.

viernes, 11 de noviembre de 2011

TODOS BAJAN (A la marcha estudiantil)



Bajan los estudiantes de todos los lugares del país. Bajan con sus casas dobladas, sus libros mojados, sus zapatos exhaustos y sus morrales atestados de latas de atún y bolsas de leche en polvo por si hay que hacer chocolate o echársela en los ojos. Bajan los estudiantes con sus postales de mayo de 68 en Francia, o noviembre del 11 en la fría capital del sagrado corazón. Bajan con sus ganas de sentirse presente porque se cansaron de que les vendan un futuro incierto; bajan con sus cantos, sus risas y su camaradería de los primeros años de la adultez mientras sus madres rezan en sus casas para que lleguen sanos y salvos antes de navidad.
Bajan con las ganas de sentirse los anonymous criollos, los indignados sudacas, los hippies posmodernos, o sencillamente, los estudiantes de a pie que quieren tener una educación más digna, justa y competitiva
Bajan con sus mochilas llenas de gritos, de cantos, de trago barato para soportar tanto frío y tanta desigualdad. Algunos llevan un billetico escondido en el bolsillo ajado de la billetera, otros una patica de marihuana que no piensan socializar porque hay cosas que no entran en el juego de la democracia. Como la patica o la educación.
Bajan los recién graduados que ahora son devaluados auxiliares de Policía, pero que no auxilian ni a los estudiantes ni al policía, que no saben de qué bando son, que no saben a quién perseguir, que miran con cierta amargura y nostalgia a sus pares uniformados de universitarios, y pensando que ellos también deberían estar es a ese lado de la marcha, con un lápiz en el cinto en vez de un bolillo sin punta.
Bajan de sus tanquetas, los policías ecologistas con su verde a flor de piel y los de de negro con sus pesadas armaduras tipo tortuga ninja adolescente mutante, dispuestos a salvaguardar el orden, a establecer el control y a frenar las acciones violentas de los encapuchados, y dónde quizás, como una mala telenovela, el encapuchado sea el hijo del vecino, el novio de la hija, la propia hija que decidió estudiar educación para enseñar que la letra con pedagogía sí entra.
Baja, pero en las encuestas, el obtuso ex vicepresidente de este país, al que ya no le dicen Pacho sino Facho, que confunde un voltio con un amperio, que defiende la paz social desde las vías de hecho, que crítica a su primo porque tiembla, y no como él, que no tiembla porque así se lo enseño su antiguo jefe, y no tiembla porque él sí tiene un brazo fuerte, armado, y lleno de represión, eso sí, legal; y que utiliza la palabra innovación, palabra tan mentada en círculos académicos e intelectuales, pero para innovar en la manera de reprimir el libre desarrollo de la resistencia.
Bajan a la marcha llenos de escoltas bien pagos, y suben al estrado con discursos bien elaborados y demagógicos, los políticos oportunistas, que no entienden que su carreta anticapitalista y antiestatal, lo que hace es opacar la voz y las necesidades del estudiantado; que con su turbante impiden el debate alejado de las banderas políticas. Porque los políticos no entienden que la educación no es exclusiva de izquierda ni de derecha, de ricos ni de pobres, de ciudadanos ni campesinos, sino que es un bien inmaterial para cada hombre o mujer que pise este mundo a punto de colapsar; porque no entienden que la educación es el único eslabón inquebrantable en la cadena que conduce a la equidad.
Bajan a la marcha los vendedores ambulantes, los desempleados y los pensionados, como para ver qué pasa, como para hacer algo, como para sentirse útiles entre tanta humillación diaria.
Bajan los gamines que con suerte se confunden con uno que otro estudiante, que no se baña hace 5 días, que tiene hollín en su cara, muchos pasos en su medias y mucha hambre en su panza. Y que busca desesperado, al lado del gamín, un poco de ese sabroso engrudo que sale humeante de la olla comunitaria.
Bajan los medios de comunicación, los que informan, los que desinforman, y los que nunca informan. Bajan mezclados Samper Ospina, María Jimena, El patrullero del día y de la noche, María Isabel, la Negra Candela, Fidel, Frank Solano, Hollman, Pirry, el paparazito, Jorge Alfredo, Coronel, el encantador de perros, Julito, Fachito, Pochito; y todo el que quiera la chiva que más chilla, la columna del año, la foto de la portada, la imagen del día, el Simón Bolívar, el Simón bobito.
Baja el ladrón buscando el celular nuestro de cada día, el fariano, el bacrim, el heleno, el águila negra, el paraco y el tira que se camuflan de estudiantes, que se pone hatta barata palestina, gafas redondas, mochila terciada y que se maquilla de seudointectual con un libro de Cortázar bajo el brazo, pero que no saben quién es Cortázar, sólo saben que deben aleccionar a los estudiantes de los primeros semestres para que crean que la lucha estudiantil debe pasar por el filtro del conflicto armado, que precisamente es conflicto y armado porque hemos educado desde el odio, la represión, el resentimiento y nunca desde el amor y la justicia.
Baja la reforma para ser concertada, baja el presidente desde su curubito para ver si de algo sirve el dialogo, pero lo único que no baja es la guardia de los estudiantes, que desconfían por obvias razones, del histórico tratamiento del estado y los gobernantes, pero que esperan esperanzados que esta vez la cosa sea distinta.
Todos bajan a la marcha desde la Universidad Distrital que es la que queda en la loma, todos bajan hacia la séptima por las torres del parque entre los eucaliptos, cauchos, acacias y palmas de cera del parque de la independencia. Todos bajan mientras yo, desde la ventana de mi apartamento los veo, tomo un café y escribo esto que ahora usted lee.
Diego Mateus
@Diegomatteus

martes, 20 de septiembre de 2011

Tiempo.




Tiempo. Se detiene el tiempo. Se pierde el tiempo. Se acaba el tiempo.

Suena el despertador y de nuevo se abre el telón diario donde se repite el mismo papel secundario una y otra vez:

Corbata. Tacones. Persignarse. Auto. Rezar. Bus. Trabajo. Desespero ¿Comida probiotica o Grasas saturadas? Gimnasio. Helado de chocolate. Televisión. Tres páginas de un libro. Las pastillas. Amor. Desamor. Soledad. Oscuridad.

Repetir sin sorpresa las palabras dichas diariamente:

Dios. Sol. Te amo. Cuídate. Buenos días. Voy para allá. Adiós.

Palabras que salen de la boca de manera aleatoria como una grabación que rueda triste en un gramófono oxidado… como una grabación que rueda triste en un gramófono oxidado… que rueda triste en un gramófono…

Vivir: Una rutinaria obra de teatro que ya a nadie le interesa ver.

Salir a la calle y no volver. Miedo. Rutina. Caos. Paranoia. Fin.

¿Izquierda o derecha? misma polaridad negativa, vengativa, vegetativa.

¿Y los sueños adolescentes? Frustración. Utopías. Saturación. Hijos. Trabajo. Matrimonio. Excusas. Caos. Monotonía

Días como agujas. Semanas sin oxigeno. Meses enjaulados.

La vida: una cadena perpetua de la Cotidianidad. Y una tarde... Desconexión.

Marionetas de batallas a medias. Canciones sin melodía. Susurros sin voz. Mar sin olas.

Mañana será otro día. Mañana fue ayer. El futuro ya paso. Queda el presente. El ahora. Vivir el ahora.

Saltar. Al vacio pero saltar. Encontrar el suelo abajo.

Sonreír. Tomarlo con calma. Sin desespero.

Caminar. Respirar suave… ressspirarrrr…. Soñar. Ver. Observar, sorprenderse. Aprender. Luchar. Por él. Por ella. Por mi. Por mi. Por mi.

Tiempo. Vamos. Hay que correr. Se acaba el tiempo.

lunes, 18 de julio de 2011

Tritulares 18 Julio de 2011


Así es la paradoja de municipios nuevos y ricos donde reina la pobreza. –ElTiempo.
…”Donde el rico reina el pobre pierde” Paradójico Refrán popular colombiano.

En la Dian le montaron competencia a la red que la robaba. –ElTiempo
…La O-DIAN.

Israel le pide al presidente Santos no apoyar un estado palestino. –ElTiempo
… y Lo invita muy amablemente y pacíficamente a la guerra.

Fuertes criticas por video de candidato a la gobernación del Caquetá. –ElTiempo
….”Tan fuertes como este hombre valiente, alegre con su pistola va desafiando la muerte”… dice la canción…”y de paso, matando a la gente inocente” digo yo.

Por falla 12 mil ciudadanos mayores de 100 años aún están afiliados a pensión. –ElTiempo.
… y por corrupción ninguno de los 12 mil ha visto un peso en los últimos 40 años.

Rama judicial debe tener más recursos y jueces –ElTiempo
…Y menos hojas de expedientes marchitados.

Ejercito paquistaní rehabilita a niños bomba de talibanes. –ElTiempo.
…-“Es un juego donde explotaras de la dicha”. Esa es la primera frase del adoctrinamiento.

Hernán Darío Gómez: salimos con la frente el alto. –El Espectador.
…Y el rabo entre las piernas.

Venezuela ya no es más la cenicienta. –ElEspectador.
…Ya no verán con tristeza la vene-suela de su zapatilla deportiva tras las prematuras eliminaciones.

Paraguay elimino a Brasil desde los doce pasos. –ElEspectador.
…¡Error!; Brasil se AUTOELIMINÓ desde los doce pasos.

Victoria Beckham publica primera foto de su hija Harper Seven. –ElEspectador.
…E invita a todas las mujeres con estilo a comprar réplicas de la niña en las mejores perfumerías.

lunes, 16 de mayo de 2011

La caverna de la feria shopping.



Por: Diego Mateus.

Bogotá colapsa, Bogotá se hunde, se inunda, se ve inmunda con tanto barro alrededor, con tanta lluvia que indica que el diluvio está cerca, por eso lo mejor, como dice Clara Elvira, es tener un libro debajo del brazo o quizás más útil, encima de la cabeza para no mojarnos tanto ¿será esa la razón por la que siempre que hay desastres naturales los albergues terminan siendo escuelas y bibliotecas?

Es por tal razón que todos los bogotanos corremos, o nadamos, a la feria; para comprar el dichoso libro, sin importar si es el Quijote, La guerra y la paz, el vademécum internacional o el directorio de páginas amarrillas. Porque acá la premisa es clara, esta vez no Elvira sino más bien López, la cosa no es leer sino aparentar.

Por eso todos vivimos de feria la feria en Corferias, no leemos pero sí comemos rissoto de cebada en el restaurante del Ecuador, le jalamos a la oblea con arequipe en la plaza de banderas, le damos la moneda a la estatua humana en la entrada del pabellón de Mondadori, nos hacemos la caricatura en el pabellón juvenil y nos tomamos una copita en el lanzamiento del libro -¿De quién? –Ah, no sé, yo entré porque daban vino y regalaban dos revistas.

Feria es feria, y ésta, a veces más parecida a Agroexpo que a una de libros y lectores: Muchos escritores-pavos moviendo las plumas, muchos noescritores-lagartos posando en las fotos, neoescritores-jirafas estirando el cuello, pseudointectuales-búhos con mochila arahuaca, colegiales-pollitos perdidos en los pabellonesgalpones, gallinitas-universitarias en celo buscando catedráticos de saco con coderas de cuero, micos-infantes saltarines, y apenas uno que otro lector-avestruz con la cabeza metida de fondo dentro de los libros.

La feria del libro, tan importante para Mario Mendoza, como la boda de los duques de Cambrigde para Mister Bean. Porque la feria, como la boda, se hizo para mostrarse, para caminarla, pero la nuestra además, para intelectualizarse e internacionalizarse, es decir, para intelecnacionalizarse y por fin ser parte del jet set no aristocrático sino más bien aristotélico.

Ir la feria habla bien de uno, por eso el profesor lleva a sus estudiantes para quedar bien con el rector y por eso sus aplicados alumnos asisten encantados, pero no porque los libros les interesen, sino porque justo ese día tenían previa de algebra y lo único de matemática que estudiaron era la tabla de clasificación de su equipo en la liga “potobon”. Pero no son los únicos a los que les interesa entrar, acá quieren todos, por eso el universitario regatea afuera los 7 mil pesos de la entrada; por eso don Joaquin va con toda la familia, su gozque terrier y balón incluidos, como si fuera el parque Simón Bolivar una tarde de domingo; por eso el escritor cotizado camina en la feria como si fuera Hendrix en Woodstock o Shakira en el Camp Nou. Jorge Franco camina con gafas oscuras mientras se le abalanza la fanaticada, Efraim Medina firma autógrafos y las mujeres le lanzan besos con su dedos índices, y William Ospina se suelta el pelo y se abre la camisa para ser fotografiado; mientras a su lado, como una sombra tenue de intelectualidad, lo observa el escritor frustrado al que le han hecho el feo en todas las editoriales y que publicó un libro con sus cesantías, y espera, algún día, ser reseñado en Arcadia o si quiera en el Atalaya. Sí, ese mismo que camina mirando de lado a lado esperando que alguien lo reconozca, que alguien lo señale, que alguien le pida una foto, que alguien lleve su libro debajo del brazo, que alguien siquiera lo pise a la salida.

La feria se hizo para escuchar conferencias y para comprar libros, aunque en la feria ya casi nadie compra, de hecho, ya casi nadie nunca compra libros en la vida cotidiana, porque, o se lee o se invierten los 500 mil en la rumba de viernes, se lee o se va al concierto a la localidad Golden, se lee o se compra el jean importado por tan sólo 500 mil pesitos y hecho orgullosamente, en una maquila en Medellín: por eso es que acá no se lee. Es que la plata ya no alcanza sino apenas para sobrevivir.
Además, con esos precios de feria, claro, pero de feria del automóvil, porque comprar un libro en la feria es tan costoso como comprar un collar en los toldos de san Pelayo, es decir, sólo para turistas. Por eso toca ir a la fija, a las góndolas de promociones y comprar tres de Paulo Coelho, dos de secuestrados, uno de una prepago que piensa que diptongo es el alias de un amigo de jabón, y por último el de poemas de Aura Cristina Geitner, pero ahora con fotos donde posa mostrando su mejor cola aún después de los 40 o ¿60?

Es que los libros ya no son para leer, son para mostrar, por eso se venden tan bien los de vampiros, porque tienen portadas bellas, litografía agresiva, colores ácidos, y porque, para ser justos, las historias de chupasangres siempre venden; por eso, el lanzamiento editorial más esperado para este año, será el de Carlos Palacino y su historia de cómo desangró el sistema de salud colombiano. Así que si los vampiros tienen en Edward a su Crepúsculo, los colombianos tenemos en Palacino a nuestro ocaso.
El yuppie quiere leer pero no va a la feria porque los libros que venden todavía son de papel, pesan más que el i-pad y tiene muchas letras ¿cómo es que no han sacado en busca del tiempo perdido en 140 caracteres?

La feria, tan visitada como Unicentro pero tan apocaliptica como la caverna de Saramago. Donde la muestra folclórica del país invitado fue el pop de Juan Fernando Velazco cuando hubiese sido mejor el canto kitsch pero autentico de Delfín Quishpe.

Igual, y para que se vea que sí se vendieron libros y lo dicho acá es pura envidia, presento a ustedes una lista de los más vendidos:

6. Madame Boba(ry) –Noemi Flaubert
5. Hijos de Satanás –Tomás y Jerónimo Bukowski
4. Mi alma se la dejo al diablo –Germán Castro Peñalosa
3. Los demonios –Guido, Miguel y Manuel Dostoievski
2. La peste - Sammy el heladero
1. El crepúsculo de los ídolos –Anónimo Uribe

martes, 3 de mayo de 2011

Tritulares3 de mayo de 2011


Procurador suspende al alcalde de Bogotá, Samuel Moreno. –ElTiempo
…El palacio Liévano dentro de poco cambiará su sede al palacio de la Picota.

Segundo golpe para la familia Moreno en menos de una semana. –ElTiempo
… Y dentro de poco tercera, porque ya la Junta de acción comunal de Teusaquillo anuncia destitución del barrio a María Eugenia.

Policía hallo nuevas evidencias en caso de corrupción de salud. –ElTiempo
…Esas evidencias para mantenerlas en secreto, han sido agrupadas bajo la sigla EPS

Santos viajó en avión de los Nule cuando no era ministro ni candidato. –ElTiempo
…sino presidente.

Colombia ad portas de una emergencia sanitaria. –ElTiempo.
….Después de tantas cagadas de lo políticos de este país, temen que se desborden.

Duques de Cambridge tiene un totumo cimarrón colombiano. -ElTiempo.
…Se llama Necoclí y es un enano del pacifico muy simpático y laborioso.

Personas con exceso de peso son más propensos a sufrir demencia. –ElTiempo
…Es que uno tiene que estar muy loco para comerse una hamburguesa doble carne justo después de un puchero santafereño.

Dieguitorial

Bogotá incuestionablemente es la ciudad más inundada. Alcalde destituido, contralor y contratistas tras la rejas y la mitad de la ciudad en obra negra, mejor dicho, la corrupción ya nos pasó el cuello.

Si se tiene que designar alcalde de una terna del Polo, pido que se postulen una Foca, un Pingüino y una Morsa